BALANCE DEL GOBIERNO SALIENTE EN EL SECTOR INMIGRACION
Por: Alejandro Segura Loarte
Pasadas las Elecciones Federales del 23 de Enero último, a estas alturas sabemos que Canadá será gobernado por el Partido Conservador quien vuele al poder luego de casi 13 años de gobierno liderados por el Partido Liberal. Como suele darse en los cierres de gobierno, el partido saliente expone los logros alcanzados durante su mandato. Como el saliente Partido Liberal -hasta hace unos días liderados por el Hon. Paul Martin- no ha comentado sobre su gestión en el sector inmigración, me permito alcanzar un balance de las cosas positivas y negativas, desde mi punto de vista, durante el pasado gobierno en esta área.
En Febrero del 2005, el Ministerio de Inmigración se pronunció a favor de permitir a las parejas sin estatus migratorio en Canadá, casados o en unión libre con un ciudadano(a) canadiense o residente permanente, a permanecer en el país, mientras sus solicitudes de patrocinio y residencia permanente eran procesadas por dicho ministerio. A pesar de que este cambio viene favoreciendo a muchas familias compuestas con una pareja sin estatus, desafortunadamente la Agencia de Servicios de Fronteras del Canadá (Canada Border Services Agency) continua deportando del país a otras parejas quienes tienen una orden de expulsión, a efectos de que esperen desde fuera del Canadá la respuesta a las solicitudes antes referidas.
El Ministro de Migración, en Abril del 2005, anunció la inversión de $10 millones para los próximos 5 años para la puesta en marcha de dos iniciativas pilotos con los estudiantes internacionales; una que les permitiría trabajar fuera del campus mientras completan sus estudios, y otra que les permitiría trabajar fuera de Toronto, Montreal o Vancouver hasta por 2 años luego de su graduación. Agregándose que los estudiantes extranjeros de post secundaria podrían cambiarse de programa de estudio y hasta de instituto, sin necesidad de solicitar un cambio de las condiciones del permiso de estudio.
También en Abril de ese año, se anunció la inversión de $72 millones, así como el mejoramiento de los tiempos de espera de las solicitudes de patrocinio de los padres y abuelos(as), triplicándose la meta a 18,000 solicitudes anuales. Sin embargo, para Septiembre de ese mismo año existía un inventario de casi 115,000 solicitudes pendientes de atención; lo que significaría que si se procesasen estas solicitudes pendientes bajo el criterio de atender 18,000 solicitudes por año, solamente el procesamiento de este inventario (sin considerar las nuevas solicitudes que vayan ingresando) tomaría 5 años en ser resuelto.
El mismo Abril del 2005, el gobierno anunció también un compromiso de $263 millones para ejecutar la Iniciativa de Trabajadores Entrenados en el Extranjero (International-Trained Workers Initiative), a fin de integrar a los nuevos inmigrantes y canadienses con estudios fuera del Canadá a ingresar a la fuerza laboral de este país.
En Mayo del 2005, el gobierno negoció un contrato de cinco años para proveer $5.75 billones para áreas prioritarias de Ontario, incluyendo inmigración. Bajo este acuerdo, Ontario recibiría un encargo para incrementar el soporte federal por inmigrante en esta provincia de $819 a $3,400 más $40 millones por año para entrenamiento en el idioma oficial, a fin de preparar a los nuevos inmigrantes para el mercado laboral canadiense.
En Dicembre del 2005, el gobierno Liberal anunció una inversión de $700 millones para los próximos 5 años, a fin de incrementar la capacidad de los departamentos federales que procesan solicitudes de patrocinio, y hacer al sistema más expedito para responder a las necesidades del mercado laboral canadiense. Así mismo, a lo largo de todo el año 2005, se invirtió un adicional de $298 millones para programas de asentamiento en la sociedad canadiense, a favor de los nuevos inmigrantes.
Dentro de las cosas negativas, se encuentra la implementación del Acuerdo del Tercer País Seguro con los Estados Unidos, el 29 de Diciembre del 2004, mediante el cual se restringió el acceso al Canadá a los buscadores de refugio provenientes de aquel país, usado como ruta de tránsito, en clara oposición a pronunciamientos opinados de entes como Amnistía Internacional Canadá y del Consejo Canadiense para los Refugiados. Como consecuencia de este acuerdo, se dio una dramática reducción en los pedidos de refugio. La cifra de pedidos de refugio a fines del 2005 era la cifra más baja registrada en los últimos 20 años; aun cuando colombianos que vivían en los Estados Unidos continuan representando el mayor número de solicitantes de refugio en la frontera, la cifra a caído significativamente desde el 2004 (681 solicitaron refugio a fines del 2005, mientras que en el 2004 lo hicieron 3,521).
El gobierno Liberal falló en la implementación de la División de Protección de Refugio creada en la Ley de Inmigración y Protección del Refugiado desde el 2002. La posición del gobierno de ese entonces fue que el actual sistema concuerda con el Capítulo de Derechos y Libertades del Canadá y con las obligaciones legales internacionales que se han contraído, manteniéndose generoso incluso sin un sistema de apelación. Además, sustentó su posición en el hecho de que el actual sistema cuenta con tres mecanismos de convencimiento: El primero sería la audiencia en el Consejo de Migración y Refugio (IRB), luego estaría la evaluación del riesgo previo a la expulsión (PRRA) y, finalmente el pedido de razones humanitarias y de compasión; siendo todas y cada una de estas decisiones sujetas de revisión en la Corte Federal. Finalmente, expuso razones de tipo económicas-operacionales: disminución del número de nuevas demandas de refugio, reducción de la presión del inventario de los casos por resolver en diferentes etapas del proceso, aumento de los costos por la eventual extensión del seguro médico para los que solicitan refugio, incremento del presupuesto provincial para la ayuda legal y asistencia social.
A pesar de las expresiones de preocupación por el entonces Ministro de Inmigración, Hon. Joe Volpe, en Febrero del 2005, para con las personas sin estatus, no se dio ninguna solución al problema de indocumentación que estarían afrontando alrededor de 500,000 personas sin estatus en Canadá. Durante esta campaña electoral, el Partido Liberal manifiestó que no se dieron medidas especiales para las personas sin estatus en Canadá, resaltando la importancia de que para la integridad del sistema migratorio, cuando la persona ha sido declarado que no necesita protección y se ha agotado todas las vías legales de permanencia, ésta cumpla con las leyes canadiense y regrese a su país de origen.
En Junio del 2005, el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de las Naciones Unidas, al final de su visita, expresó su preocupación por el creciente número de las detenciones de los solicitantes de refugio en Canadá por situaciones como la exigencia indebida de documentos de identidad a las personas que solicitan refugio.
El gobierno Liberal se fue sin solucionar el problema de la demora en la reunificación de familiares de refugiados, quienes continuan sujetos a largos tiempos de espera para procesar su venida al Canadá (50% de los familiares esperaron más de 12 meses).
Recursos altruístas como la solicitud de residencia permanente en Canadá por razones humanitarias y de compsaión se dejaron inflexibles, al dejar en las mismas el criterio de “excesiva dificultad”, por la cual se busca probar que el solicitante sufriría en exceso si tiene que retornar a su país de origen, bajo la interpretación de vérsele expuesto a un riesgo para con su vida o seguridad. Además, el criterio de “integración exitosa” de este recurso se le había ligado unicamente a criterios económicos, dejándose de lado a otros como los de integración comunitaria, social o familiar. Todo esto sin mencionar el largo de procesamiento que este tipo de solicitudes demanda.
Finalmente, el pasado gobierno no hizo nada para que los trabajadores extranjeros con visa de residencia temporal, como los trabajadores agrícolas temporales (generalmente mexicanos y centroamericanos), tuvieren la opción de solicitar la residencia permanente en Canadá, como sí ocurre en el programa de Live-In Caregiver (cuidadoras internas de niños, personas de la tercera edad y discapacitados); así como tampoco se hizo nada con relación al Employment Insurance, cuyo pago realizan los trabajadores temporales, pero que no pueden hacerse de los beneficios que aquél facilita.
Información de todos los temas manifestados en este artíciulo, se encuentran detallados en el sitio http://www.AquiEnCanada.com en caso se quisiera ahondar en los mismos.
Enero 26, 2005